El Encaje, el Sansevieria y la Pregunta Incómoda: Hasta Dónde Llega el 'Abuela Core'
Hagamos el inventario: una sansevieria en una maceta pintada a mano, cortinas de encaje amarillas, un mantel de plástico con flores, la Virgen en una repisa y, por supuesto, la alfombra de plástico que nadie podía pisar descalzo. Eso que muchas de nosotros crecimos pensando que era 'gringa' o anticuado, hoy tiene nombre de tendencia: abuela core.
Y como todo lo que tiene nombre de tendencia, conviene pensarlo un poco más.
De la Vergüenza al Orgullo (Y Qué Bueno Que Llegó)
Primero, lo obvio: el orgullo es real y bienvenido. Durante décadas, la estética de la casa latina fue tratada como algo que esconder cuando llegaban visitas americanas. Los mismos objetos que las abuelas cuidaban con devoción eran señal de 'falta de gusto' en revistas de decoración.
Que los millennials y la Gen Z latina ahora cuelguen esa estética con orgullo en Instagram es una forma de reconciliación. Es decirle a la abuela: tienes razón, tu casa siempre tuvo estilo. Solo tardamos en verlo.
Cuando la Estética Se Vende Sin la Historia
Pero aquí empieza mi incomodidad. Porque hay una diferencia entre honrar y consumir. Cuando una marca de decoración grande vende 'cottagecore latino' sin mencionar de dónde viene —cuando el mantel de plástico cuesta 40 dólares en una tienda boutique mientras la señora que lo popularizó nunca vio un centavo— la celebración se vuelve transacción.
El abuela core sin contexto corre el riesgo de convertirse en lo que criticamos de otras tendencias: tomar los elementos visuales de una cultura, quitarles la parte difícil (la migración, el trabajo, la escasez creativa que produjo esa belleza) y quedarse solo con la foto bonita.
Tres Preguntas Antes de Decorar
- ¿Sabes por qué existe este objeto? Las cortinas de encaje no eran solo decoración: eran privacidad, luz y orgullo en casas de presupuestos ajustados.
- ¿Quién se beneficia? Si compras la tendencia, pregunta si los artesanos o la comunidad de origen reciben algo.
- ¿Hay personas detrás de tu 'estética'? Si tu inspiración es una abuela real —tuya o de alguien— comparte su nombre, su historia, su voz.
Mi Veredicto
No creo que haya que cancelar el abuela core. Creo que hay que criarlo bien. La casa de la abuela latina es un documento de resistencia y creatividad, y merece ser celebrada en su totalidad: la belleza y las razones.
Que la tendencia dure, sí. Pero que dure con memoria. Porque una cosa es poner el mantel de plástico en tu mesa y otra muy distinta entender por qué esa mesa alimentó a tres generaciones con lo que había.